Los vecinos nos hemos acercado más, nos hemos conocido mejor, hemos dialogado y experimentado la alegría de las relaciones interpersonales. Para ello se han celebrado unas quince asambleas familiares por distintos lugares de la parroquia a las que la gente acudía para hablar,compartir y definitivamente conocerse mejor.
Cuando los misioneros se despiden, la misión no termina, continúa...
Actualmente estas asambleas se siguen celebrando
una vez por mes afianzando nuestra fe, aclarando nuestras dudas y salvando las distancias que desgraciadamente algunas veces nos marcamos unos vecinos con otros.
Si queréis ver y leer lo que los misioneros han publicado en su blog sobre la misión en Beluso, haced un clic AQUÍ.